Nos encontramos
ante una pregunta de gran polémica, ¿es realmente El Salvador una democracia?
Si tenemos en cuenta que ha sido un país que ha estado influenciado por España
desde casi bien sus inicios podríamos afirmar claramente con un sí. Sin
embargo, debe tenerse en cuenta la historia del propio país y no solo su papel
como país subordinado. Y es que cuando se trata de países como El Salvador, la
palabra democracia se convierte en un concepto con múltiples significados. De
todas maneras no cabe duda que en los últimos años el país ha incrementado su
tendencia a la democratización social y económica.
Desde la
Conquista Americana, El Salvador se ha visto dominado por las poblaciones
españolas que se instalaban en esa tierra para dominar una determinada región. Siglos de
subordinación no eran suficientes para revocar el deseo de los salvadoreños de formar
entidades político-administrativas bien delimitadas, con una autoridad muy
fortalecida cuya tenía la intención de consolidar la futura idea de una nación
salvadoreña. He aquí la Intendencia de San Salvador en 1785 con
capital en la ya ciudad de San
Salvador. Años de lucha llevaron, hacia comienzos del siglo XX, el
establecimiento de El Salvador como tal.
Si bien la democracia
es un régimen político que resuelve los problemas de gobierno y de
representación, El Salvador carecía de ello hasta finales del siglo XIX y
principios del siglo XX. Y es que la consolidación del país se ve influenciada
por hechos y por personas como Maximiliano Hernández Martínez, quien llegó al poder tras un golpe de estado contra el presidente civil. Martínez, estableció un gobierno
ultraconservador y autoritario, después de que la economía del país entrara en
crisis el 1929, como consecuencia de la caída de los precios del café en el
mercado internacional. La creación de la banca, o medidas económicas que
impulsaron a los fabricantes de café, azúcar o algodón remontaron la situación
en la que se encontraba el país. La Guerra del futbol, así conocida, con
Honduras iniciada en 1969, desembocó con una guerra civil que duraría 12 años
dando lugar al país que conocemos y que hasta 2009 no fue gobernado por un
partido de izquierda y que por lo tanto, la implantación de la democracia tal y
como los países desarrollados la conocen, no se consiguió hasta entonces.
Es por eso,
que tenemos en cuenta los distintos métodos con los que se puede medir la
democracia de El Salvador para afirmar o no nuestra pregunta inicial. El Freedom
House, el Polity IV y el Democracy Dictatorship son índices que permiten medir
el grado de democracia que hay en un país determinado.
En primer
lugar, medimos la democracia con el índice Freedom House, podemos observar que
de 1990 a 1996, El Salvador se considera un país parcialmente libre. Este
hecho, tal y como hemos mencionado anteriormente, se debe a que nunca en la
historia de este país, había gobernado un partido de izquierdas. El índice Freedom
House tiene en cuenta diferentes características que forman parte de un
gobierno. En primer lugar, se mide el grado de democracia mediante 2
componentes. El primero son los derechos políticos y en segundo lugar, los
derechos civiles. Una vez analizados estos componentes, se crea una escala del
1 al 7, dónde el valor 1 pertenece a los países netamente democráticos. Observamos
que desde 1997 hasta hoy en día, El Salvador es considerado un país libre.
En segundo
lugar, avaluamos a El Salvador de la misma manera pero con el índice Polity IV.
Éste tiene en cuenta el grado de restricción de la participación ciudadana, al
mismo tiempo que analiza la manera de elegir al ejecutivo. Da importancia
también a los límites del poder ejecutivo. Si valoramos estas características y
obtenemos en un número en la escala del (-10 - +10), observamos que El Salvador
es un país democrático desde 1990 hasta 2016.
Finalmente,
analizamos el grado de democracia de El Salvador con el índice Democracy
Dictatorship. Éste se mide por un conjunto de reglas básicas que deben tenerse
en cuenta para saber si se trata de una democracia o de un régimen autoritario.
Tienen que haber unas elecciones verdaderamente competitivas, es decir, tiene
que existir incertidumbre para saber qué partido ganará las elecciones. Hay que
observar la manera de escoger al jefe del ejecutivo, mediante elecciones
populares ya sea directa o indirectamente, también el legislativo tiene que ser
elegido mediante estas elecciones populares y finalmente, es necesaria la
existencia de más de un partido político. Aplicamos estas reglas a nuestro
país, y observamos que desde 1990 hasta la actualidad, una democracia está
presente como forma de gobierno.
En conclusión,
teniendo en cuenta la historia de El Salvador y analizando gracias a estos
índices el grado de democracia de este país, podemos observar finalmente que,
El Salvador es una democracia. Se trata de un país que ha sido muy constante
durante los últimos 20 años y que no se ha visto afectado por totalitarismos ni
golpes de Estado en los últimos tiempos.
No hay aportación y no hay análisis. Se describen primero algunos aspectos de la historia del país pero de forma inconexa y sin vincularlos con la segunda parte -- la parte de la clasificación. En la segunda parte no hay análisis de ningún tipo, te limitas a explicar un poco por encima los índices y a decir como clasifican el país sin explicar por qué.
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